| Rojo,
Primer Chakra.
Es el color del amor, la pasión, la sensualidad, la fuerza,
resistencia, independencia, conquista, impulsividad, ira, y odio.
Impulsa la fuerza vital a todo el cuerpo. Incrementa la confianza
y seguridad en si mismo, permite controlar la agresividad y evitar
querer dominar a los demás. En el aspecto físico proyecta
energía la parte inferior del cuerpo, suministra fuerza a los
órganos reproductores. Esencia de supervivencia.
Naranja, Segundo
Chakra.
Energía, optimismo, ambición,
actividad, valor, confianza en sí mismo, afán de prestigio,
frivolidad. Fomenta la tolerancia para socializar y proyectarse
con toda la gente. Incrementa la autoestima, ayuda a enfrentar todos
los retos para la evolución de la persona. Enseña
a utilizar los éxitos o fracasos como experiencias y aprendizajes.
Propicia energía positiva para llevar a cabo los proyectos
o las metas. En el aspecto físico proyecta energía
al intestino delgado y colon, todos los procesos metabólicos
y los ganglios linfáticos inferiores.
Amarillo, Tercer
Chakra.
Es la luz, el sol, alegría entendimiento,
liberación, crecimiento, sabiduría, fantasía,
anhelo de libertad, envidia, superficialidad. Ayuda liberar los
miedos internos. Permite manejar con balance el ego, las desilusiones,
todo lo que afecta emocionalmente. Ayuda a canalizar mejor la intelectualidad.
En el aspecto físico proyecta energía al aparato digestivo,
hígado, vesícula, páncreas, bazo, y riñones.
Verde,
Cuarto Chakra.
Equilibrio, crecimiento, esperanza, perseverancia,
voluntad, curación, integridad, bienestar, tenacidad, prestigio.
Falta de sinceridad, ambición, poder. Proyecta tranquilidad
y balance en lo sentimental. Permite expresar los sentimientos más
libremente. Expande el amor interno hacia uno mismo y los demás.
Ayuda a liberarse del apego a las posesiones o las falsas excusas.
Es el filtro del equilibrio en todo el cuerpo. Ayuda a controlar
el sentido de posesión y los celos. En el aspecto físico,
proyecta energía vital al sistema circulatorio, cardiovascular,
corazón.
Azul,
Quinto Chakra.
Calma, paz, serenidad, seguridad, aburrimiento, paralización,
ingenuidad, vacío. Ayuda a exteriorizar lo que se lleva por
dentro, permitiendo evolucionar a medida que se van dando cambios
en la vida de la persona. Evita la frustración y la resistencia
para comunicarse con la gente, permite tener tolerancia a los pensamientos
de los demás. En el aspecto físico proyecta energía
a los pulmones, garganta, tráquea, ganglios linfáticos
superiores y ayuda a evitar las alergias y padecimientos de la piel.
Indigo,
Sexto Chakra.
Ayuda a comunicarse con el ser interno,
abriendo la intuición. Permite aprender a dejar fluir los
mensajes del cerebro, conectando directamente a la inteligencia
de la conciencia cósmica. Fomenta el control mental y expande
los canales de recepción para percibir la verdad en cualquier
cosa o nivel de vida. Estimula la confianza en ser guiado por su
propio sentido interior. En el aspecto físico, proyecta energía
vital al cerebro, sistema nervioso, sistema muscular y óseo.
Violeta, Séptimo
Chakra.
Mística, magia, espiritualidad, transformación, inspiración.
Pena, renuncia, melancolía. Proyecta el contacto del espíritu
con la conciencia profunda del cosmos. Expande al poder creativo
desde cualquier ángulo, música, pintura, poesía,
arte, permitiendo a la persona expresar su visión de la realidad
y su contacto con la fuente primordial, el creador del universo.
Ayuda a no ser extremista o absolutista, con el fin de expandirse
explorando las dimensiones de la imaginación y el conocimiento.
Rosa.
Amistad, sociabilidad, comunicación,
imaginación, humor, encanto, egoísmo, necesidad de
reconocimiento. Envía estímulos de equilibrio total
en todos los niveles. Amor universal, bondad. Paz interna, autovaloración.
Equilibra las emociones, ayuda a liberar los resentimientos, el
enojo, la culpa, los celos.
En el aspecto físico, proyecta energía al corazón
y te ofrece una curación completa en todos los niveles a
través del rayo rosa.
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